La competencia matemática y competencias básicas en ciencias y tecnología
La competencia matemática y competencias básicas en
ciencias y tecnología
DeSeco (2003) definió el concepto competencia como: "la capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. La competencia "supone una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para logar una acción eficaz". Se contemplan pues, como conocimiento en la práctica, es decir, un conocimiento adquirido a través de la participación activa en prácticas sociales y, como tales, se pueden desarrollar tanto en el contexto educativo formal, a través del currículo, como en los no formales e informales.
Las competencias, por tanto, se conceptualizan como un "saber hacer" que se aplica a una diversidad de contextos académicos, sociales y profesionales. Para que la transferencia a distintos contextos sea posible resulta indispensable una comprensión del conocimiento presente en las competencias y la vinculación de este con las habilidades prácticas o destrezas que las integran.
A nivel curricular destacamos la Ley Orgánica 8/2013, de 9 diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (en
adelante LOMCE), del Real Decreto 126/2014, de 28 de
febrero por el que se establece el Currículo Básico de Educación Primaria, y la Orden ECD/65/2015, de 21 enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato.
A través de este blog nos vamos a centrar en la competencia
matemática y competencias básicas en ciencias y tecnología, una de las 7
competencias clave.
En una sociedad donde el impacto de las matemáticas, las
ciencias y las tecnologías es determinante, la consecución y sostenibilidad del
bienestar social exige conductas y toma de decisiones personales estrechamente
vinculadas a la capacidad crítica y visión razonada y razonable de las
personas.
- La competencia matemática implica la capacidad de aplicar el razonamiento matemático y sus herramientas para describir, interpretar y predecir distintos fenómenos en su contexto.
- La competencia matemática requiere de conocimientos sobre los números, las medidas y las estructuras, así como de las operaciones y las representaciones matemáticas, y la comprensión de los términos y conceptos matemáticos (operaciones, números, medidas, cantidad, espacios, formas, datos, etc.
- El uso de herramientas matemáticas implica una serie de destrezas que requieren la aplicación de los principios y procesos matemáticos en distintos contextos, ya sean personales, sociales, profesionales o científicos, así como para emitir juicios fundados y seguir cadenas argumentales en la realización de cálculos, el análisis de gráficos y representaciones matemáticas y la manipulación de expresiones algebraicas, incorporando los medios digitales cuando sea oportuno. Forma parte de esta destreza la creación de descripciones y explicaciones matemáticas que llevan implícitas la interpretación de resultados matemáticos y la reflexión sobre su adecuación al contexto, al igual que la determinación de si las soluciones son adecuadas y tienen sentido en la situación en que se presentan.
- La competencia matemática incluye una serie de actitudes y valores que se basan en el rigor, el respeto a los datos y la veracidad.
- Las competencias básicas en ciencia y tecnología son aquellas que proporcionan un acercamiento al mundo físico y a la interacción responsable con él desde acciones, tanto individuales como colectivas, orientadas a la conservación y mejora del medio natural, decisivas para la protección y mantenimiento de la calidad de vida y el progreso de los pueblos. Estas competencias contribuyen al desarrollo del pensamiento científico, pues incluyen la aplicación de los métodos propios de la racionalidad científica y las destrezas tecnológicas, que conducen a la adquisición de conocimientos, la contrastación de ideas y la aplicación de los descubrimientos al bienestar social.
- Capacitan a ciudadanos responsables y respetuosos que desarrollan juicios críticos sobre los hechos científicos y tecnológicos que se suceden a lo largo de los tiempos, pasados y actuales.
- Para el adecuado desarrollo de las competencias en ciencia y tecnología resulta necesario abordar los saberes o conocimientos científicos relativos a la física, la química, la biología, la geología, las matemáticas y la tecnología, los cuales se derivan de conceptos, procesos y situaciones interconectadas.
- Se requiere igualmente el fomento de destrezas que permitan utilizar y manipular herramientas y máquinas tecnológicas, así como utilizar datos y procesos científicos para alcanzar un objetivo; es decir, identificar preguntas, resolver problemas, llegar a una conclusión o tomar decisiones basadas en pruebas y argumentos.
- Asimismo, estas competencias incluyen actitudes y valores relacionados con la asunción de criterios éticos asociados a la ciencia y a la tecnología, el interés por la ciencia, el apoyo a la investigación científica y la valoración del conocimiento científico; así como el sentido de la responsabilidad en relación a la conservación de los recursos naturales y a las cuestiones medioambientales y a la adopción de una actitud adecuada para lograr una vida física y mental saludable en un entorno natural y social.
¿POR QUÉ TRABAJAR LA COMPETENCIA
MATEMÁTICA EN EDUCACIÓN PRIMARIA?
La competencia matemática y las competencias básicas en
ciencia y tecnología inducen y fortalecen algunos aspectos esenciales de la
formación de las personas que resultan fundamentales para la vida. En una
sociedad donde el impacto de las matemáticas, las ciencias y las tecnologías es
determinante, la consecución y sostenibilidad del bienestar social exige
conductas y toma de decisiones personales estrechamente vinculadas a la
capacidad crítica y visión razonada y razonable de las personas. A ello
contribuyen la competencia matemática y competencias básicas en ciencia y
tecnología:
a) La competencia matemática implica la
capacidad de aplicar el razonamiento matemático y sus herramientas para
describir, interpretar y predecir distintos fenómenos en su contexto. Forma
parte de esta destreza la creación de descripciones y explicaciones matemáticas
que llevan implícitas la interpretación de resultados matemáticos y la
reflexión sobre su adecuación al contexto, al igual que la determinación de si
las soluciones son adecuadas y tienen sentido en la situación en que se
presentan. Se trata, por tanto, de reconocer el papel que desempeñan las
matemáticas en el mundo y utilizar los conceptos, procedimientos y herramientas
para aplicarlos en la resolución de los problemas que puedan surgir en una
situación determinada a lo largo de la vida. La competencia matemática incluye
una serie de actitudes y valores que se basan en el rigor, el respeto a los
datos y la veracidad.
b) Las competencias básicas en ciencia y tecnología son
aquellas que proporcionan un acercamiento al mundo físico y a la interacción
responsable con él desde acciones, tanto individuales como colectivas,
orientadas a la conservación y mejora del medio natural, decisivas para la
protección y mantenimiento de la calidad de vida y el progreso de los pueblos.
Estas competencias contribuyen al desarrollo del pensamiento científico, pues
incluyen la aplicación de los métodos propios de la racionalidad científica y
las destrezas tecnológicas, que conducen a la adquisición de conocimientos, la
contrastación de ideas y la aplicación de los descubrimientos al bienestar
social. Estas competencias han de capacitar, básicamente, para identificar,
plantear y resolver situaciones de la vida cotidiana –personal y social–
análogamente a como se actúa frente a los retos y problemas propios de la
actividades científicas y tecnológicas. Asimismo, estas competencias incluyen
actitudes y valores relacionados con la asunción de criterios éticos asociados
a la ciencia y a la tecnología, el interés por la ciencia, el apoyo a la
investigación científica y la valoración del conocimiento científico; así como
el sentido de la responsabilidad en relación a la conservación de los recursos
naturales y a las cuestiones medioambientales y a la adopción de una actitud
adecuada para lograr una vida física y mental saludable en un entorno natural y
social.

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